Carmen Córdoba

Carmen Córdoba es una directora y animadora con una mirada muy personal, donde la animación de personajes y la narrativa emocional ocupan un lugar central. Su trabajo combina sensibilidad artística, observación humana y un profundo respeto por el acting, entendiendo la animación como una forma de interpretación capaz de transmitir emociones complejas desde el gesto más mínimo.

Es autora de cortometrajes como «Roberto» y «Amarradas«, obras que han tenido un amplio recorrido en festivales y que reflejan claramente su interés por los personajes, las relaciones humanas y los conflictos internos tratados con sutileza y honestidad. En ellos, Carmen demuestra una especial habilidad para construir atmósferas íntimas y personajes creíbles, apoyándose en una animación contenida pero cargada de intención.

Carmen Córdoba

En esta entrevista hablamos con ella sobre su trayectoria, el proceso creativo detrás de sus cortometrajes, el trabajo de animación de personajes y su visión sobre la animación como herramienta narrativa y emocional. Una conversación cercana con una autora que entiende el movimiento como una extensión directa de la emoción.


1. ¿Por qué decidiste meterte en el mundo del cine de animación?

Quería contar una historia que tenía enganchada desde los 20 años. Aunque por aquel entonces yo no sabía animar, sentí que esa historia debía ser contada con un corto de animación.

Aquella idea esperó durante muchos años en un cajón hasta que una crisis existencial me sacudió y me empujó a intentarlo de una vez por todas, a no quedarme con la duda de qué pasaría si… Dejé mi trabajo, mi familia y mi ciudad y me marché a Barcelona a estudiar animación y a hacer realidad aquel proyecto que, después de 7 años más, acabaría siendo mi primer cortometraje “Roberto”.

2. ¿Quisiste siempre dedicarte a esta profesión? ¿quiénes han sido tus referentes en el cine o la animación?

Siempre había dibujado y había soñado con ser dibujante de cómics, pero nunca me había planteado dedicarme a la animación hasta que vi en el cine Toy Story. Fue un año antes de ir a la universidad, así que aunque en ese momento sentí que aquello era lo que quería hacer, no había camino definido para logarlo. Finalmente estudié Comunicación Audiovisual por ser la carrera homologada (que era la exigencia de mis padres) que más se acercaba a mis deseos. Sin embargo tampoco se parecía a lo que yo quería hacer, así que después de cursar los 2 primeros años decidí estudiar dejarlo y me cambié a Ingeniería Informática.

Después de terminar la carrera de informática y empezar a trabajar en el sector tecnológico, aquella fascinación por la animación 3D continuaba, así que estudié un máster en modelado, animación y postproducción para conocer todo el proceso. Entonces comprendí que si quería hacer ese corto que tenía en mente, tenía que dedicarme a tiempo completo.

El cine ha sido siempre mi gran pasión, y el que más me ha marcado ha sido el cine de los 90 que descubrí cuando era una adolescente, con películas como “Salto al vacío” (1995, Dir. Daniel Calparsoro), “Tierra” (1996, Dir. Julio Medem), “Hola, ¿estás sola?” (1995, Dir. Icíar Bollaín), “El Piano” (1993, Dir. Jane Campion), “La ciudad de los niños perdidos” (1995, Marc Caro y Jean-Pierre Jeunet) o “Asesinos natos” (1994, Dir. Oliver Stone). En el lado de la animación, me impactaron pelis como “Ghost in the shell” (1995, Dir. Mamoru Oshii), “Akira” (1988, Katsuhiro Otomo) o “Pesadilla antes de Navidad” (1993, Henry Selick).

Cortometraje «Roberto»

3. Uno de tus proyectos ha sido el corto de “Roberto” ¿cómo surgió la idea y que quisiste plasmar en él?

“Roberto” fue un doble cambio en mi vida. Además de mi primer cortometraje y la llave para entrar en el mundo de la animación, este corto surgió de la necesidad de compartir mi encuentro con el Roberto real.

Cuando tenía casi 20 años estaba atravesando un momento vital muy oscuro, sufría de ansiedad y depresión, y tenía trastornos alimentarios. Un día coincidí con un chico al que prejuzgué de una forma horrible por sufrir obesidad mórbida, hasta que lo reconocí y me di cuenta de que era Roberto, el hermano de mi mejor amiga de la infancia. Estaba totalmente trasformado pero al recordar lo buena persona que era y lo mucho que había sufrido de niño por sus circunstancias familiares, comprendí lo horrible de mi mirada inicial.

Ese choque hizo un “click” dentro de mí y supuso el inicio de un gran cambio personal. También supuso el inicio de la necesidad de compartir ese “click” con los demás, y poder contar una historia animada que tuviese un efecto parecido en quien lo viera.

En el cortometraje quiero mostrar el infierno que se construyen para sí las personas con baja autoestima y que sucumben ante la presión de cumplir con unos cánones de belleza que no les pertenecen. Y cómo aunque el amor incondicional de otros puede ayudar, son ellos y ellas los únicos que pueden recorrer el duro camino de la sanación.  

4. A nivel técnico, ¿fue muy complicado su realización? ¿qué partes te dieron más dolor de cabeza?

Lo más complicado de hacer un primer cortometraje de animación es… hacer un cortometraje de animación (risas). Tuve que aprender cada paso del proceso a base de prueba y error, así que fue una experiencia muy larga, muy dura pero también muy valiosa. Lo que más dolor de cabeza me dio fue conseguir que la historia funcionara, y a nivel técnico los mayores desafíos fueron conseguir una animación que mantuviera el tono contenido y sutil que necesitaba esta historia para emocionar.

El acabado pictórico también implicó mucha investigación, ya que por aquel entonces no era un estilo tan explorado como ahora y Toni Mortero, nuestro responsable de desarrollo visual, hizo un trabajo extraordinario al desarrollar el «look» final del cortometraje, basado en alto grado en trabajo artesanal.

Preparación del cortometraje «Roberto»

5. ¿Cómo ves la animación tanto 2D como 3D en España? En tu opinión, ¿cuál es el motivo que no despegue y se cree una industria fuerte y continua?

Creo que estamos viviendo un momento dulce en el que las cosas están cambiando, con producciones más ambiciosas que están demostrando que talento no nos falta. El reconocimiento que está cosechando la animación a nivel internacional, incluyendo el Oscar de Alberto Mielgo, es prueba de ello. La animación para adultos está encontrando también su lugar, y esto es muy importante para afianzar la industria más allá del público infantil o familiar.

En foros se presentan proyectos maravillosos y ambiciosos, pero el problema sigue siendo la limitación presupuestaria que tenemos en España. Mientras el apoyo institucional y privado siga siendo tan limitado, estamos abocados a seguir haciendo producciones de bajo presupuesto.

Cortometraje «Amarradas»

6. Roberto ha ganado premios por muchos festivales, ¿cuál fue el que más ilusión te hizo?

¡Qué pregunta más difícil! Ahora que me queda un tanto lejano, recuerdo con mucho cariño los primeros premios y los que compartí en familia. Cuando “Roberto” se estrenó mis hijos tenían pocos meses y estábamos en plena pandemia, así que veíamos las entregas de premios en casa todos juntos con mi madre también. Fueron momentos muy bonitos de celebración en medio de una situación familiar intrínsecamente triste debido al cáncer que padecía mi madre.

También recuerdo con mucho cariño el Festival Torre en Corto de Torrelavega, en Cantabria, que fue el primer festival presencial al que pudimos acudir. Por aquel entonces vivíamos en Sitges (Barcelona) y fuimos en furgoneta toda la familia también. Fue muy especial vivir la primera proyección del corto en pantalla grande rodeada de mi marido, madre e hijos. Tanto nos gustó este viaje y el entorno de la zona que hemos acabado mudándonos a Cantabria, y ahora vivimos muy cerquita de Torrelavega.

7. Tu último corto ha sido el de “Amarradas”, cuéntanos algo de ese proyecto. ¿Por qué decidiste hacerlo? ¿cuál fue tu motivación principal?

“Amarradas” es un corto no buscado que me nació cuando aún estábamos terminando “Roberto”. En la etapa final de la producción de “Roberto” tuve a mis mellizos, convirtiéndome en madre y afrontando el terremoto emocional que ello conlleva. Pero además, 4 meses después mi propia madre me confesaba que tenía un cáncer terminal.

Fueron tiempos duros y extraños, en los que convivimos con las nuevas vidas que habían llegado y con la sombra de la muerte, y todo ello me hizo reflexionar mucho.  Reflexioné sobre la madre que quería ser y también sobre la hija que había sido, sobre el sentido de la vida, sobre el sentido de mi vida, y sobre muchas otras cosas que normalmente vivimos separadas en el tiempo. “Amarradas” fue mi forma de gestionar la tormenta emocional que estaba viviendo y de expresar y compartir las emociones tan intensas que la maternidad y la pérdida de mi madre me habían traído.

Pese al lado triste y dramático que tiene la historia, la mayor lección que me dio mi madre en sus últimos años fue la de encontrar siempre algo que celebrar y algo que agradecer. Esa luminosidad que también vivimos junto a la oscuridad es la que quería transmitir con este cortometraje.

8. “Amarradas” fue seleccionado y nominado en los Premios Goya 2023, ¿qué significó para ti esto?

La nominación siempre es motivo de alegría y orgullo para todo el equipo. Profesionalmente te puede dar una gran visibilidad, lo que se traduce en más oportunidades laborales y en que tu obra llegue a más oídos y por tanto pueda aumentar la difusión del cortometraje, que es lo que todos los creadores buscamos. En la parte personal, para mí fue muy bonito poder ir a la gala en Sevilla y compartir esta experiencia única con mi pareja, que sufre muchos de los efectos colaterales de mi trabajo. En la gala se respira felicidad, y es genial poder compartir la alegría con las y los compañeros que te encuentras allí.

Ahora estamos en la carrera de los Oscars, ya que el premio a Mejor animación con Ñ en Animayo nos preseleccionó para estos premios, así que también seguimos con esa ilusión de poder pasar a la short list y quién sabe… ir a Los Ángeles a codearnos con las estrellas de todo el mundo. Es un deseo difícil de cumplir pero, al igual que ocurrió con la campaña de los Goya, el mero hecho de estar en ese camino ya nos está abriendo muchas puertas y nos está dando una mayor visibilidad, lo que ya es más de lo que imaginábamos cuando estábamos creando esta historia.

Cortometraje «Amarradas»

9. ¿Nos puedes contar alguna anécdota o curiosidad de esa ceremonia de los Goya?

Para mí todo era anecdótico y curioso, la verdad. Me sentía como Paco Martínez Soria recién llegada del pueblo, literalmente. Desde lo mágico de cruzarte con actores y actrices, directoras y directores y otros profesionales a los que llevas tanto tiempo admirando, hasta pasar por photocalls infinitos en los que la sonrisa se te va derritiendo de los nervios. Me encantó el buen rollo que tuvimos durante la gala todos los cortometrajistas, que nos sentamos juntos y pasamos muchos nervios de los buenos.

Y en el terreno del salseo, os contaré que antes de la gala los invitados vamos llegando a unas salas donde esperamos a que empiece la gala mientras tomamos algo. Además de gente del cine veías de pronto a Manuel Díaz «El Cordobés», a Nieves Álvarez o hasta a Oswald Aulestia Bach, el mayor falsificador de arte de nuestro país, con el que mi marido se hizo una foto y todo.

10. También imparte clases de animación en escuelas, ¿te gusta más la formación o la producción?

Estuve dando clases de introducción a la animación en Pixelodeon y en la Universidad de Murcia, pero lo dejé hace ya 2 años precisamente porque estaba produciendo “Amarradas” y no me daba la vida. Ahora sigo haciendo talleres puntuales de animación para algunos festivales (como la Semana de Cine de Sonseca) y sobre todo charlas y masterclasses donde comparto mi experiencia en el mundo de la animación. Es algo que disfruto mucho, y siempre intento inspirar a la gente que está empezando, no sólo a nivel profesional si no más a nivel personal, con lecciones aprendidas y consejos para la gestión de expectativas y de frustraciones. Creo que no nos hablan ni enseñan eso, y es lo más importante que he aprendido a lo largo de mi carrera.

El desarrollo y la dirección es lo que más me interesa ahora mismo y a lo que más tiempo dedico, pero poder combinarlo con la formación me encanta.

11. La animación siempre se ha centrado en el público infantil, ¿crees que sería interesante crear una animación más para adultos y con temáticas más serias?

Creo que todo lo que sea ampliar y diversificar siempre es interesante. Personalmente me interesan las historias más adultas y con temáticas comprometidas, no hay más que echar un vistazo a mis proyectos pasados y a los que estoy desarrollando.

Que la animación se centre en el público infantil o familiar es algo cultural que ya está cambiando, y a medida que el público descubre nuevas temáticas y enfoques la demanda aumenta y por tanto la oferta también lo hará. Los festivales de cine son una oportunidad estupenda de evangelizar en este sentido. “Roberto”, pero más aún “Amarradas”, suele programarse en sesiones no infantiles, junto a cortometrajes de imagen real o documental, así que llega a un público que no ha ido a ver animación específicamente. Esto es maravilloso porque este público que no suele consumir animación a menudo tiene estos prejuicios, y se sorprende de descubrir otras temáticas en la animación.

Como creadora soy cada vez más consciente de la responsabilidad que tenemos a la hora de enfocar nuestras historias y de elegir a nuestros personajes. Es algo de lo que estamos tomando conciencia en los últimos años, y tenemos que trabajar para contar historias más diversas e inclusivas. El acceso al cine sigue siendo elitista, y tenemos que hacer un esfuerzo para contrarrestar este efecto perverso. 

Largometraje de 2D: «Un mundo propio»

12. Tú te formaste en Pepe School Land ¿recomiendas a la gente que empieza que sea más autodidacta o se apunten a una buena escuela?

Yo siempre he sido autodidáctica por una especie de amor propio absurdo. Me parecía más meritorio hacer las cosas bien sin que nadie me hubiera enseñado, pero por suerte hace ya algunos años que comprendí lo equivocada que estaba, y ahora intento formarme con profesionales siempre que es posible. La cultura es eso, apoyarnos en los conocimientos de los demás para llegar más lejos, y ese es el secreto de la raza humana.

La primera vez que me apunté a una escuela fue precisamente para aprender 3D, porque era tan complejo que no me vi capaz de aprenderlo yo sola con el tiempo disponible que tenía. Gracias a eso, pude tener una visión del proceso de producción completo en unos pocos meses.

Lo que sí que recomiendo es elegir una buena escuela que vaya alineada con tus expectativas. Antes de elegir hay que pensar sobre lo que quieres aprender, porque cada escuela tiene una filosofía apropiada para unos fines antes que para otros. Por ejemplo, para mi primer contacto con el 3D busqué una escuela generalista porque quería hacer un cortometraje, y por tanto necesitaba conocer todos los pasos del proceso, desde modelar hasta componer y editar.

Sin embargo, más adelante y cuando llegó el momento de abordar el proceso, lo que sentí que necesitaba era especializarme en animar personajes, así como nociones de narrativa. Por eso fui a Pepe School Land, una escuela única en su especie que te proporciona una visión más artística y completa de la animación como herramienta narrativa.

13. ¿Qué proyectos tienes entre manos actualmente?, ¿la realización de un largometraje?

Ahora mismo estoy alternando el desarrollo de dos largometrajes de animación, en diferentes estadios. Por un lado y después de terminar la fase de desarrollo, estamos completando la financiación de “Un Mundo Propio”, un proyecto precioso que cuenta la historia de una joven de provincias que quiere ingresar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en el Madrid de 1929. Una historia para adultos que nos transportará a las vanguardias y a los movimientos feministas de la época, para descubrirnos un Madrid vibrante y moderno. Está producido por Nico Matji desde La fiesta y yo soy la directora.

Por otro lado, estoy arrancando el desarrollo de “El Sinnerman”, un largometraje en el que además de dirigir estoy escribiendo el guion. Es una historia actual sobre una joven músico que vive atrapada con sus padres en una ciudad turística trasnochada, y que un día decide huir con un grupo de músicos extranjeros para emprender un viaje vital que la llevará a descubrir quién es ella.

El proyecto ha sido seleccionado en dos programas de mentoría: MIANIMA y COOFILM, así que estoy muy contenta y centrada en el desarrollo de esta historia muy personal.

14. ¿Qué opinión tienes tu con el tema de la IA en el arte, animación, etc? ¿Crees que a la larga puede ser beneficiosa o es algo que debemos controlar por el daño que puede ocasionar al arte en general?

Creo que como toda revolución tecnológica da miedo porque genera mucha incertidumbre en las fases iniciales. Aún no sabemos cómo aterrizará todo lo que hay en el aire, pero sí estoy segura de que tras el proceso de recoloque será muy beneficioso y nos evitará muchos de los peajes que ahora mismo pagamos y que nos roban tiempo que podríamos usar en crear de un modo más puro y directo.

En animación por ejemplo acabaremos dirigiendo a los muñecos como si fuéramos directores de cine de acción real, dejando de preocuparnos por cuestiones técnicas para centrarnos en decisiones artísticas, que son las verdaderamente valiosas.

Por supuesto, el proceso debe controlarse para evitar que se cometan abusos, especialmente hacia los artistas, y es un gran desafío poder seguirle el ritmo a esta revolución tecnológica en términos de protección de los derechos de los artistas y profesionales implicados. Lo que sí está claro es que la tecnología es imparable y puede ser muy positiva, así que mi actitud es buscar la manera de aprovecharla en nuestro beneficio.

15. ¿Te gustaría en algún momento dar el salto para la dirección en cine de imagen real?

No me importaría para nada trabajar en alguna gran producción tipo Hollywood, o en un gran videojuego triple A, como una gran experiencia. Pero mientras el trabajo más cercano, tanto en cine como en videojuegos no me falte y siga disfrutando de él y además me permita llevar una vida plena rodeado de los míos y con un estrés controlado continúe, ya firmo.

Cortometraje «Roberto»

16. Conseguir financiación para un proyecto por pequeña que sea, es siempre un grandísimo problema. ¿en tus proyectos como has conseguido esa financiación?

La financiación es el gran problema del cine en general y de la animación en particular, puesto que aquí los presupuestos se disparan por la propia naturaleza de la producción.

Mi primer cortometraje “Roberto” comenzó como un corto colaborativo porque yo no tenía ni un duro, pero finalmente tuve que pedir un crédito personal – a devolver en los siguientes 8 años- para poder acabarlo en tiempo y con la calidad que quería. Yo había solicitado la ayuda a proyecto en el ICAA pero con 0 puntos objetivos era imposible conseguirlo (ahora lo sé, jajajaja), pero en la Comunidad de Madrid me concedieron la ayuda, aunque llegó una vez había finalizado la producción. Tanto la ayuda de la CAM, y del ICAA a corto realizado que pude solicitar más tarde, como el dinero que recibí después durante la distribución gracias al increíble éxito en festivales de “Roberto”, me permitieron devolver el crédito y recuperarme de la inversión.

Gracias al éxito de este primer trabajo la financiación de mi segundo cortometraje “Amarradas” fue mucho más sencilla, y pude recibir las ayudas a la producción tanto del ICAA como de la CAM, disponiendo de parte del dinero por adelantado, y en todo caso sabiendo que recibiría el resto una vez terminado el cortometraje. Además conseguimos el premio Movistar Plus+ a Mejor proyecto de cortometraje en Weird Market, lo cual me ayudó con la parte de inversión privada que debemos hacer los productores.

Preparación del cortometraje «Roberto»

Lo más complicado es sacar adelante el primer proyecto, ya que no ofreces ninguna garantía. Mi situación económica me permitió hacer esta primera inversión, pero no es lo habitual, de modo que en la mayoría de los casos los creadores tienen que conseguir que alguna productora ya establecida apueste por su proyecto. Es un camino muy duro el que hemos elegido, y cuando recogemos premios no se ve todo el sacrificio económico y personal que hay detrás.

Carmen Córdoba

Directora y productora de cine de animación

AUTOR

Marco Delgado

Director y Fundador de Renderout!
Editor, diseñador 3D y Senior Surfacing Artist.

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