Animación 3D, VFX y cine
desde dentro de la industria.
Cuando finalicé mis estudios en La Salle URL de Barcelona en 2020, creía saber qué me esperaba. Sin embargo, en realidad, no tenía idea. Ahora, con más de cinco años en la industria y experiencia en estudios como Jellyfish Pictures, Illusorium o Blue Zoo, entre otros, así como en largometrajes, series, cinemáticas, publicidad e ilustración CG, puedo mirar atrás y entender con claridad todo lo que no me explicaron antes de comenzar.
Este artículo no pretende ser una guía sobre «cómo entrar en la industria». Es una reflexión sincera dirigida a quienes están comenzando, así como a quienes llevan tiempo y sienten que algo no termina de encajar. Lo he resumido en doce puntos clave:

Entre lo que preparas en la universidad y lo que haces tu primer día en un estudio hay una brecha. Normalmente hay un trabajo, un pequeño seguimiento y una nota para ese proyecto, pero no suele haber iteraciones.
En mi caso, debo mencionar que Sancho Albano y Jaume Arteman, mis profesores de «Lighting» y de «Compositing«, respectivamente, trabajaban con nosotros mediante iteraciones y así nos preparaban para lo que nos venía.

A pesar de eso, echo de menos que más centros académicos trabajen así, aunque quizás me equivoco y ya lo hacen. Espero equivocarme.
En producción no tienes control total ni lo vas a tener: a veces recibes “assets” que no son perfectos, los tiempos de las tareas no los eliges y el “look dev” ya estará cerrado o casi cerrado. Por lo tanto, debes adaptarte a cada proyecto y situación.
Aprender a hacer un buen trabajo dentro de las restricciones es la habilidad que más tardé en valorar. Bajo las “deadlines”, bajo el estrés y cumpliendo las cuotas. Las cuotas son el número de planos o tareas que la producción te exige cumplir a diario o a la semana.
Las “dailies” son como otra escuela: nunca te tomes las correcciones del supervisor como algo personal. Sobre todo al principio, no te conocen y siempre van a juzgar tu trabajo, no a ti como persona ni como artista.

También es importante entender la diferencia entre “feedback” artístico y técnico, y cómo ambos te hacen crecer: ya sea una nota para ajustar una luz o un “edge de compositing”. Aprender a aplicar los cambios y a anticiparse a las notas te va a hacer crecer como artista.
Otra cosa que recomiendo es aprender a pedir “feedback” en vez de esperar a que llegue — algo que ojalá alguien me hubiera dicho antes. No solo sobre tus planos, sino también sobre la forma en que trabajas. Es muy importante saber cuándo estás haciendo bien las cosas y cuándo no. Incluso, muchas veces, si es positivo, te lo van a decir.
En la universidad tienes días o semanas para un “shot”. En producción, a veces tienes horas. Aunque también, dependiendo del proyecto, dispones de más tiempo para elaborar tus planos. No es lo mismo un TV show que una feature film. También está estrechamente relacionado con el presupuesto del proyecto.

Hay que encontrar un equilibrio entre el perfeccionismo y la eficiencia — un conflicto que sigue ahí, pero se gestiona con el tiempo. Y si hay alguna corrección que debas hacer, tu lead o tu supervisor ya te la dará.
Hay una gran diferencia entre iluminar un largometraje como The Twits (2025) e iluminar una serie como Big Tree City. Normalmente, en un “feature film”, tu “lead o un “senior/key artista” elabora un “master shot” y luego tienes que adaptar esas luces al resto de los planos. En un TV show, al menos en mi experiencia en Blue Zoo, también teníamos un/a “lead/key artista” que hacía los “masters” y luego lo replicáramos de la misma forma. Pero la gran diferencia es que en una “feature film” el “setup” es más complejo, mientras que en un TV show los “setups” suelen ser más sencillos y fáciles de replicar.
Cada formato tiene sus ritmos, sus estándares y sus sorpresas. Hay que entenderlo y adaptarse. Cuando te piden cuotas más altas, el nivel de detalle en cada plano es menor que cuando las cuotas son más bajas. En otras palabras, una cosa compensa la otra. Pero la exigencia sigue vigente en ambos tipos de proyectos. La ventaja de haber tocado varios formatos pronto es que te da flexibilidad y perspectiva.

Por ejemplo, de memoria — y esto varía según el estudio y el proyecto — en Blue Zoo se trabaja 3 semanas por episodio; tienes asignados unos 30-40 planos (como mucho) y tienes que trabajar en el «lighting» la primera semana y media y el resto en “compositing” y “retakes”.
Por otro lado, en Spirit Untamed y The Twits, las cuotas fueron distintas debido a los requerimientos del proyecto. En Spirit llegamos a un máximo de 2 planos al día; en The Twits, al principio, trabajabas entre 5 y 8 planos al mes, aunque fue aumentando a medida que avanzábamos en el proyecto.
En 2024 empecé a aprender Python y TCL. Al poco tiempo estaba escribiendo “gizmos” y “scripts” para Nuke en la producción de The Twits. No necesitas convertirte en programador/a, pero automatizar una tarea repetitiva o crear una herramienta para tu equipo te coloca en otro nivel.
Mi consejo: empieza por un problema real que te moleste cada día. Eso es más motivador que cualquier tutorial. Y a partir de ahí, investiga, empieza a escribir código.
Lo que sí te aconsejo es que tomes un curso básico de programación en Python para entender los fundamentos antes de lanzarte a hacer cualquier cosa. A mí me ayudó mucho el curso de Python para Artistas de Nuke de Adrián Pueyo, que estaba enfocado especialmente en Nuke, lo cual me interesaba.

Siempre había trabajado en remoto o desde España y mi mudanza, de Barcelona a Viena, fue un gran cambio: el idioma, la cultura del país y las formas de trabajar en la oficina.
Lo que aprendes cuando eres una persona nueva en un equipo donde nadie habla tu idioma es que mejoras tu inglés por supervivencia. Yo llevaba cuatro años y medio hablando inglés en casa, pero cuando estás en la oficina, es un cambio muy grande. Y en cuestión de meses, el nivel mejora de forma abismal, sobre todo si eres proactivo/a y te implicas durante el proceso.
La comunidad hispanohablante en la industria es más grande y conectada de lo que parece. Siempre ayuda tener en el equipo a alguien que hable tu lengua nativa; a veces sientes más cercanía con esas personas que con el resto, simplemente por el idioma. Siempre hay que apoyarnos unos a otros, independientemente del país y de la lengua materna, pero esa conexión extra con un hispanohablante en el equipo se agradece.
Al principio piensas que no sabes nada. Después, todo el mundo sabe más que tú. Más adelante, simplemente hay cosas que aún no dominas — y eso está bien.
Hubo momentos concretos en los que me sentí completamente fuera de lugar. Al final, salí de ahí hablando con mi lead o con compañeros de trabajo. Al fin y al cabo, somos personas y hablarlo con alguien es una muy buena forma de regularlo. Quizás lo estás haciendo mejor de lo que crees y, por no pedir “feedback”, te puedes sentir mal o frustrado. O quizás lo contrario: tienes que mejorar y eso no es nada malo; es un buen momento para mejorar.

«Por lo tanto, pedir ayuda no es debilidad: es la forma más rápida de aprender y mejorar».
Y sobre todo, te saca de dudas sobre cómo estás trabajando y adaptándote al proyecto.
Empecé como artista de “lighting” y “compositing”. No imaginaba que acabaría escribiendo herramientas como TD. Nunca sabes dónde vas a terminar. Hay una compañera en mi trabajo actual, por ejemplo, que es animadora y trabaja como coordinadora de producción; otra empezó como “Lighting Artist” y terminó en “Layout”. Y otra compañera que estaba en “Layout” y ahora está en Render Wrangler y está aprendiendo mucho. Los cambios son buenos, y más si resulta que acaban gustándote cosas que pensabas que no iban contigo.
Los giros inesperados — un proyecto nuevo, un script que resuelve un problema, una mudanza por oportunidad — son los que más te definen y te ayudan a crecer.

No hace falta tener un plan a diez años. Sí, hace falta decir que sí a las cosas que te interesan. Esta industria trabaja por proyectos y vas a tener que moverte de estudio en estudio o de lugar en lugar. Hay que asumir esa parte y, con un poco de suerte, quizás termines en un sitio que te haga fija, ya sea un estudio grande o uno más pequeño que también necesite artistas estables.
No es un trabajo fácil el nuestro: moverse entre estudios, proyectos, países; hay que ser consciente de eso. Sin hablar de la exigencia que plantea cada proyecto. Pero a mí lo que me ha mantenido en pie son la ilusión y mi pasión por lo que hago.
Es importante descansar y cuidar tu salud mental para no terminar en un “burnout”. Disfrutar de las demás cosas que hay en la vida, como tu familia y tus amigos, y cuidar mucho tus descansos.

También hay que saber poner límites cuando hace falta; por ejemplo, si te piden un plano para una fecha determinada y no llegas, hazlo saber a tu coordinador de producción y a tu “manager” y explica el porqué.
Conoce y hazte conocer, diría yo. Es importante tener amigos y conocidos en este sector. Ya sea para futuros trabajos, para hablar de temas que te preocupan, o incluso para saber cómo está la industria o para novedades. Actualmente estoy agradecida con mi red, tanto por el apoyo como por cualquier otra cosa.
No tengas miedo de conocer también a más personas que no sean solo de tu departamento. Nunca sabes cuándo puedes recomendar a alguien o pedir ayuda en algo en concreto sobre lo que desconoces. O simplemente para que te conozcan y puedan contar contigo para asesorarte en cualquier cosa.

Cuando recibes tu primera oferta de trabajo, te emocionas tanto que lo último en lo que piensas es en negociar. Pero es importante saber que puedes — y en muchos casos debes — preguntar por las condiciones antes de firmar. No se trata solo del salario: horas extra, días de vacaciones, política de trabajo remoto, formación, créditos en pantalla… todo cuenta.
Mi consejo: habla con personas de confianza en la industria antes de aceptar. Pregunta por rangos salariales, compara condiciones y no tengas miedo de hacer preguntas al estudio. Preguntar no te hace quedar mal — demuestra que te tomas tu carrera en serio. Y si el estudio reacciona mal ante una pregunta razonable, eso también te está dando información.
Intenta, en la medida de lo posible, pedir un sueldo con el que puedas vivir razonablemente bien. Sobre todo cuando te piden mudarte a una ciudad donde los precios están por las nubes, porque al final tenemos que pagar facturas y llegar a fin de mes — más aún si entras como junior. En Salty Animators tienen un Excel en el que la gente ha publicado sus sueldos según el estudio y el rango, y es muy útil.
Si aún no estás encontrando tu sitio en esta industria, date tiempo y paciencia. Todo llega. Me gustaría hablar de Adrián Palencia de Miguel, un alumno mío.
Adrián había hecho un curso en una escuela, pero con lo que había sacado de allí no encontró trabajo. Un día me escribió para que le echara un vistazo a su demoreel y le di feedback. Le fui honesta: con planos estáticos lo iba a tener bastante complicado — aunque ojo, el reel no era malo. Le conté que hacía mentoría privada y, al final, decidió apuntarse.

Durante más de un año, estuvimos haciendo nuevos shots; consiguió rehacer su demo reel y terminó trabajando en Able&Baker como “Lighting & Compositing Artist” junior. Pero no por mí, sino por su constancia y su implicación en el proceso. Yo le orienté y le enseñé técnicas de iluminación y composición para el cine de animación, pero ha sido él quien ha conseguido el trabajo. Y eso, como mentora, me llena de orgullo y satisfacción.
Si pudiera mandarle un mensaje a la Eva que acababa de graduarse de La Salle, le diría estas cosas:
1.Confía más en ti y en tu trabajo. A veces somos tan exigentes con nosotras mismas que nos olvidamos de que lo estamos haciendo bien y de que somos mejores artistas de lo que creemos.
2.Confía en el proceso. Los primeros meses serán incómodos. Es normal. Pero con el tiempo te irás adaptando y logrando todo e incluso más.
3.No tengas miedo a equivocarte. A veces aprendes más de los errores que de los aciertos.
4.Aprende de todo el mundo, no solo de tu departamento. Habla con los TDs, con los “riggers”, con los supervisores. Cada conversación te abre una puerta y te brinda un nuevo conocimiento.
5.Documenta tu camino. Escribe, comparte, cuenta lo que haces. No solo para los demás — para ti misma, para recordar cuánto has avanzado. Tanto en tu círculo más cercano como con amigos o compañeros de profesión. Yo uso mi cuenta de arte en Instagram (@emateo3d) para eso.

Realmente podría dar una lista más larga, pero he resumido los puntos clave. Si eres profesional del sector y has leído este artículo, ¿qué opinas al respecto? ¿Qué dirías a tu estudiante que quisiera saltar al sector? Te invito a que me escribas por LinkedIn o por email para hablarlo. O incluso si eres un potencial artista del sector y te gustaría tener una charla conmigo, aquí estoy.

AUTORA
Lighting & Compositing Artist / Compositor TD